Muchas parejas sufren en silencio la insatisfacción sexual. Si además llevan mucho tiempo juntas y una vida más o menos rutinaria, encontrar el momento resulta complicado. Pero en cualquier caso, recuperar la pasión está al alcance de todos, tan solo basta con hablar tranquila y empáticamente por qué sientes que ya no hay tanta magia como antes y, por ello, qué te gustaría cambiar.

Otra de las razones por las que se vuelve un poco monótono o aburrido es porque quizás siempre lo habéis hecho de la misma forma. El arte amatorio no consiste solamente en la penetración y en manifiestas prisas para llegar al orgasmo, sino que hay mucho más. «Si siempre tenéis sexo vaginal os estáis perdiendo una gran cantidad de placeres que tú y tu pareja podíais experimentar», asegura Robin Milhausen, sexóloga y profesora de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, a ‘Prevention’. «Y el sexo con penetración tiende a amoldarse a la sexualidad masculina, lo que sin duda es negativo para ti como mujer».

La posición de ‘la cuchara’ permite unos juegos previos muy intensos entre ambos y además es muy cómoda

Milhausen y su equipo de investigación tienen la teoría de que para llegar a un buen orgasmo hace falta trabajar otras actividades al margen de la penetración, como por ejemplo la estimulación manual o el sexo oral. «Aunque están reservadas para los juegos iniciales, también podéis mejorar vuestra experiencia sexual si no termináis en el coito genital. Si queréis amplificar vuestro placer antes y durante una relación sexual, está al alcance de vuestra mano, no es complicado». Si no estás muy seguro de por dónde hay que empezar, la revista ‘Prevention’ ha recopilado una serie de trucos para sentir al máximo vuestros momentos más íntimos.

Festival de besos

El gesto de gestos, el choque de labios voluntario y espontáneo, la foto de cartel de cualquier buena película de romance que se precie. Los besos son la expresión de amor más directa, perfecta y discreta que hay. Muchos de ellos comienzan a lo tonto, por mera costumbre, pero algunos originan las noches de pasión más encendidas. A Milhausen le parece que están subestimados. Además, ten en cuenta que te permite tener las manos desocupadas, por lo que será mucho más fácil prender la mecha si los acompañas con caricias y gestos en las partes de tu pareja que más lo desee.

Probar nuevas posiciones

Hay tantas que seguro que os queda alguna por probar. Y no todas son para hacer con la penetración, sino que hay un montón de movimientos divertidos y fáciles que podéis probar durante los juegos previos. «Una de mis posiciones más recomendadas es que os sentéis el uno al lado del otro, contra la cabecera de la cama y a partir de ahí entablar contacto mutuo. Experimentad con el roce de vuestros genitales, variad entre más rápido o más lento o con diferentes niveles de presión», aconseja la experta.

Milhausen también se decanta por la clásica posición de ‘la cuchara’, la cual es muy cómoda y permite unos juegos muy intensos entre ambos. «Puedes permanecer mucho tiempo en esa posición y la pareja que está por detrás puede tocar y acariciar de forma muy sutil y placentera el cuerpo del otro».

Mucho más sexo oral

El rey de todas las fiestas. En algunas ocasiones puede funcionar como juego previo, pero también como plato principal. La experta reconoce que lo mejor de esta práctica es que el o la que recibe puede relajarse y no tener que hacer nada mientras la otra persona le ofrece un cúmulo de sensaciones placenteras. También admite variaciones, como la mítica postura del 69, que además de ser irresitible, os hará pasar un momento divertido.

Experimentar con juguetes

«Las parejas pueden salir muy beneficiadas si en sus juegos previos admiten juguetes como vibradores o dildos», asegura Milhausen. Muchas mujeres recurren a ellos en soledad, al igual que también hay para los hombres que pasan un tanto desapercibidos. Y si crees que los vibradores solo están hechos para ellas, «sostenerlo en el perineo de la pareja masculina o en el eje de su pene puede llevarle a una sensación extremadamente intensa o placentera».

Hablar sucio

A muchas personas les encanta que les digan cosas sucias mientras lo hacen. Realmente puede darle más emoción y vida al asunto, además de aclimatar la situación para llegar al clímax. Tu pareja, además, te lo agradecerá, a no ser que lo que digas pueda sonar ridículo. Si te da vergüenza, podrías empezar por decirle de manera suave y con voz sexy aquello que deseas que te hiciera o dónde y cómo te gustaría que te tocase.

La ducha

Tan solo imaginátelo: ambos desnudos, el agua cae por vuestros cuerpos y, mientras se llena de vapor toda la estancia, dándole un halo que ni la mítica película de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. Además, es un perfecto recurso si quieres dar una sorpresa a tu pareja. Mientras se ducha, y si él o ella quiere por supuesto, entras dentro y comenzáis a besaros. El resto ya es cosa vuestra, si queréis podéis continuar ahí dentro y probar el sexo de pie o bien secaros lo mínimo y pasar a la habitación.

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